Mejore la eficiencia energética y reduzca costos en su Centro de Datos

Con el tiempo, la tendencia del mercado de las telecomunicaciones ha llevado a digitalizar y reducir el uso del espacio en cada uno de los Centros de Datos. Los avances de la tecnología han permitido que cada vez podamos obtener o almacenar información de una manera más densa en espacios reducidos.

¿Estaría usted de acuerdo con lograr la optimización de una forma menos costosa en instalación y operación? Además, ¿le interesaría obtener mayor eficiencia en el uso de la energía eléctrica consumida por cada uno de los equipos de TI y por el sistema de enfriamiento requerido?

Algunos fabricantes han incursionado en la resolución de estos factores determinantes a la hora de construir un Centro de Datos. Una de estas soluciones, consiste en sumergir los servidores o equipamiento de distintas densidades en aceite con propiedades específicas y en un gabinete horizontal, con el fin de extraer el calor generado por medio de un fluido. Sumergir equipo de alto costo representa un “tabú” en el ámbito informático, principalmente al desconocer el funcionamiento o el riesgo que existe en un sistema de refrigeración líquida. De allí surge la interrogante:

¿Qué hace tan especial esta incursión?

El sistema presentado posee un gabinete que, además de contener el aceite y los servidores, dispone de un intercambiador de calor que transporta agua helada con un módulo de bombeo externo hacia una torre de enfriamiento, para mantener y controlar la temperatura interna del gabinete, según la carga que demande el equipo conectado. Estos contenedores pueden manejar una carga de hasta 100kW distribuidos en 42UR o 55UR. Así mismo, cada módulo de bombeo puede trabajar para cuatro gabinetes a su máxima capacidad. Esta disponibilidad permite crear Centros de Datos con modularidad y crecimiento según sea la demanda requerida. Incluso permite trabajar con redundancia con el fin de asegurar el respaldo en caso de presentarse una falla.

Otro de los beneficios de implementar la refrigeración líquida es la disminución en mantenimiento por limpieza de equipos, debido a que, al estar sumergidos en aceite, se evita el acceso del polvo o pelusas que comúnmente suelen aparecer en los sistemas convencionales.

La transformación de los centros de cómputo hacia otras tecnologías como la inmersión de equipos permite reducir los costos de inversión, instalación, infraestructura y operación. La infraestructura para apoyar el equipo de TI puede reducirse hasta un 60% por la optimización en sus dimensiones y para la instalación únicamente se requiere acceso a agua y electricidad. Los servidores, al no poseer abanicos de ventilación, reducen su consumo hasta en un 20% y el sistema de enfriamiento representa cerca del 5% del consumo eléctrico en comparación con la demanda del equipo de TI, debido a la poca energía absorbida por las bombas.

Contener los equipos en un área reducida sin contacto con el ambiente exterior evita que se maneje un alto volumen de enfriamiento que elevaría los costos de operación en cuanto a la eficiencia de los aires acondicionados y la energía disipada por el equipo de TI.

Algunas características del fluido (aceite) utilizado para la refrigeración son:

  • Origen mineral
  • Dieléctrico
  • Inodoro e incoloro
  • Facilidad para transportar el calor
  • No es tóxico o perjudicial para el ser humano
  • No se evapora
  • Bajo costo
  • Temperatura de ignición superior a los 300° C
  • En caso de incendio, puede ser tratado con cualquier agente supresor, incluso con agua.

Además de las características anteriores, en conjunto con el enfriamiento instalado, se puede lograr la mayor cantidad de Watts (consumo y enfriamiento) por servidor, en comparación con los otros métodos conocidos en el mercado.

Otra de las posibilidades ofrecidas por este sistema es que —al poseer un grupo de bombeo, un elemento de enfriamiento (torre adiabática) y un control de potencia eléctrica— es posible manipular o integrar cada uno de los módulos de telecomunicaciones o servidores a un sistema DCIM o BMS, para lograr una autonomía de funcionamiento que simplifique la operación del Centro de cómputo.

El avance de la tecnología está evolucionando constantemente para agilizar el transporte y almacenamiento de datos, reducir el espacio físico y aumentar el procesamiento de una forma eficiente en el manejo del tiempo y costo. Quien implemente este sistema no solo obtendrá estos beneficios, sino también generará un menor impacto y reducirá su huella en el medio ambiente. Por esta razón, vale la pena analizar y dar oportunidad a tecnologías como el Liquid Cooling que buscan la innovación y la facilidad para instalar y operar nuestro Centro de Datos.

 

Por: Christian Céspedes, Consulting Engineer. Ingenium LA