Articulo Técnico

 

El fin no justifica los medios

 

Costa Rica, 10 de noviembre de 2015 – Últimamente, a la hora de diseñar y construir nuevos data centers, o reacondicionar instalaciones existentes, muchos se están dejando llevar por la TIER-obsession que lleva a tomar decisiones estratégicas equivocadas, con un impacto económico absurdo a largo plazo, a veces rayando en lo grotesco. De repente, el que no tenga un data center TIER III o TIER IV es un don nadie. Y es que el fin NO justifica los medios.

Es claro que nadie es inmune a esta depresión económica que vivimos, y es más importante que nunca “hacer más con menos”, sin embargo, pareciera que a la hora de diseñar un data center prevalece el principio de “burro grande, ande o no ande” o, en este caso, diseñar todo el data center para la aplicación más crítica y que más disponibilidad requiere. Los costes de capital están más altos que nunca, y aun así se planifican inversiones en infraestructura tecnológica a 15-20 años… un lujo al alcance de muy pocos.

Aclaración: este post no está en contra del sistema de clasificación TIER de Uptime, más bien felicita el trabajo formidable que Uptime y otras organizaciones como BICSI e ICREA han realizado estos últimos años organizando los criterios y definiciones en la industria de la alta disponibilidad.

Muchos responsables de data centers pretenden justificar una inversión en un TIER III o TIER IV como una necesidad imperiosa de competitividad, de dar un mejor servicio a los clientes o de agregar valor… y lo venden como un “coste necesario del negocio” cuando realmente no tiene por qué ser así, a menos que usted esté en el negocio de colocation o hosting. Aun así, pocos clientes necesitan en realidad los famosos 5 9s de disponibilidad (o 5 minutos de parada por año), realmente muy pocos.

Al preguntar si existe una forma más prudente, conservadora y barata de construir un data center, la respuesta es afirmativa, sí la hay. Se trata de diseñar el data center en zonas por niveles de disponibilidad, de seguridad y con diferentes densidades de energía. Además, permite la construcción escalable y solo hay que equipar las zonas conforme las necesitemos.

Esta forma de diseñar y construir el data center (incluso para los colo´s) conlleva reducciones dramáticas de capex e incluso representa ahorros significativos en el opex, al no tener que sobredimensionar toda la instalación.

La idea básica es que diferentes aplicaciones requieren niveles de disponibilidad y seguridad, además de presentar patrones de crecimiento y cambios diferentes, adaptándose mejor a las necesidades de virtualización y nebulización (migración al Cloud).

Por otro lado, al tener objetivos de disponibilidad por zonas, podemos plantear acuerdos de nivel de servicio (SLA) específicos por zonas, los cuales permiten respuestas y asignaciones de responsabilidad mucho más precisas. Esto es aún más importante conforme se adoptan Infraestructuras como Servicio (IaaS), donde el SLA es la única forma de tener cobertura.

Se trata que en lugar de construir un data center completo TIER IV altamente redundante y seguro (o class F5 según BICSI, Nivel 5 según ICREA), que soporta las aplicaciones críticas y no críticas, se construyan zonas TIER I y TIER II (que permiten o no el mantenimiento concurrente) y dejar, de esta forma, solo una zona TIER III o IV para aquellas aplicaciones que realmente lo requieren. Esto se puede hacer físicamente en el mismo edificio o no, abriendo la posibilidad a una gran flexibilidad y capacidad de adaptación.

Esta forma no habitual de diseñar (o no tradicional, como dicen los estadounidenses) permite ahorros espectaculares en la construcción. No obstante, es común que a todo lo que se sale de los esquemas normales, las consultoras “tradicionales” no ofrecerán esta opción entre sus diseños y mostrarán impedimentos y gran resistencia a esta forma de diseñar el data center. Generalmente, el sentido común es el menos común de los sentidos.

Por: Fernando García – CEO – INGENIUM
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