El centro de datos como pilar de transformación digital de la banca en América Latina

 

Costa Rica, 02 de septiembre de 2016 – La transformación digital ha forzado a las instituciones bancarias a adoptar nuevos modelos de relación con sus clientes. No se trata solamente de llevar la banca tradicional a un mundo digital, sino de crear un cambio sustancial en la manera en que los bancos, otras instituciones financieras y las compañías de seguros interactúan y satisfacen a sus clientes.

Nos referimos al fenómeno que permite mejorar el rendimiento y el alcance de los bancos mediante la adopción de la llamada «tercera plataforma», cuyos componentes principales son:

• las redes sociales en el negocio (social business),
• los dispositivos móviles,
• el análisis masivo de datos (big data) y
• los servicios en la nube (cloud services).

Aplicado a la banca, esto se traduce en nuevos canales de comunicación con los clientes, la ubicuidad del acceso a las cuentas, los servicios móviles y el conocimiento y entendimiento de los clientes: qué, dónde y de qué manera consumen; todo esto con la finalidad de ofrecer servicios más personalizados. Las nuevas generaciones no se plantean visitar la oficina de un banco: quieren manejar su dinero y sus inversiones en cualquier momento y desde cualquier dispositivo. Todo eso genera una mayor dependencia en la infraestructura tecnológica.

Los bancos han pasado de invertir en centros de datos para una mejor gestión de los riesgos operacionales –según las recomendaciones de Basilea III y los Supervisores Bancarios–, a invertir en grandes infraestructuras para pivotar la transformación digital y habilitar la tercera plataforma. Así, la seguridad y la gestión de dichos riesgos alcanzan una nueva dimensión al incorporar los servicios informáticos manejados y distribuidos, las redes sociales y los dispositivos móviles.

Durante años, la arquitectura típica de la infraestructura común de un banco se basaba en un centro de datos principal, en uno alterno que funcionaba en línea (ambos sincronizados) y en un tercer sitio de recuperación de desastres (o DRS offline). Hoy en día se habla de «federación de varios centros de datos», «bases de datos distribuidas» y «orquestación de servicios» sustentada en Infraestructuras como un Servicio (IaaS, por sus siglas en inglés) que permiten la provisión de capacidad y recursos de una forma ágil, inmediata y sin límites.

Los grandes bancos llevan años consolidando y modernizando su infraestructura tecnológica en torno a grandes centros de datos. Bancos como el BBVA-Bancomer, el Banco Santander o el Banco Itau han inaugurado en los últimos dos años grandes centros como parte de su estrategia de transformación digital. Estos bancos lideran el cambio de paradigma en América Latina y son modelos a seguir para el resto de las instituciones financieras.

No obstante, los bancos más pequeños se enfrentan a importantes retos que tienen que ver con su tamaño y escalabilidad, la cobertura geográfica, la hegemonía de datos y la necesidad de servir tanto a clientes tradicionales como a las nuevas generaciones. Una estrategia digital adecuada puede hacer que un banco pequeño adquiera ventajas competitivas en el mercado en el cual opera. Sin embargo, son muchas las instituciones que han caído en el llamado «retraso digital» y han perdido así cuotas de mercado, especialmente entre los más jóvenes.

Quizá el reto más complejo esté en decidir si seguir invirtiendo en centros de datos e infraestructura propia, o bien tercerizar proveedores de alojamiento y colocación. La solución a este dilema requiere de un profundo análisis de las necesidades presentes y futuras del banco, de la oferta de alojamiento y colocación disponible en dicho mercado, de las regulaciones en torno a la seguridad de los datos, así como de cuestiones que tienen que ver con niveles de servicio, costos de oportunidad, tiempo de comercialización y, obviamente, aspectos económicos.

En definitiva, los bancos empiezan a ver los centros de datos como pilares de transformación para nuevas estrategias digitales que buscan pasar de modelos centrados en el producto y el servicio, a modelos centrados en el cliente.

Ingenium es líder en la transformación de los centros de datos de la banca en América Latina. Son muchas las instituciones financieras –Banco República de Uruguay, Banco de Costa Rica, Banco Central de Honduras, Banco de Crédito Perú, Banco Popular Dominicano, Interbank Perú, Banco Agromercantil de Guatemala, Banco Promerica, Banco Internacional de Ecuador, por nombrar algunos– que le han confiado su estrategia de modernización y readecuación de sus centros de datos para favorecer los nuevos procesos de la banca digital.

Por: Fernando Garcia