¿Cuál es el papel del data center en la transformación digital?

 

  • Sea propio o tercerizado, físico o virtual su estructura y desempeño debe ser ágil, eficiente e inteligente. Es por ello que estas infraestructuras deben reunir características importantes que les permitan convertirse en un beneficio para la empresa.

 

A diferencia de las antiguas revoluciones industriales que se han suscitado en la historia, la actual ocurre y afecta casi simultáneamente a los países desarrollados y a los emergentes: se trata de la transformación digital.

Ejecutivos de distintas empresas están adoptando avances digitales, como el análisis de datos masivos, dispositivos móviles, redes sociales o Internet de las Cosas, para cambiar la estrategia con la que venden, se relacionan y sirven a sus clientes. Hoy cualquier persona o empresa pequeña pueden ser una gran corporación.

Adoptar estos avances supone una fuerte disrupción que crea ventajas competitivas formidables, las cuales bien podrían llamarse ventajas digitales, pero también supone un retraso digital para las empresas que no apuestan por la transformación.

La empresa Ingenium, especializada en consultoría, ingeniería y operación de centros de datos, afirmó que esta infraestructura desempeña un papel medular.

Según Ingenium en una entrevista, esto es la fundación primordial y básica sobre la que se construye toda la estrategia de transformación digital. Sea propio o tercerizado, físico o virtual, proporciona el tejido y estructura sobre los cuales se construye todo lo demás.

Además, la empresa aseguró que para que esas infraestructuras estén preparadas ante la transformación digital, deben reunir características importantes que les permitan convertirse en una ventaja, por ejemplo: ser gestionadas de manera inteligente ya que el uso de herramientas de gestión ITSM y DCIM, junto con la instrumentalización y automatización, son imprescindibles para optimizar y predecir la capacidad, el uso de la energía y la operación más eficiente.

Ser eficientes y sostenibles es otro elemento, pues atender el ahorro de energía y el impacto en el ambiente supone una gran ventaja competitiva socioeconómica, que ya no es opcional. Y además, que esté a prueba de futuro, porque la inversión de capital adecuada en cada momento del crecimiento, el uso de infraestructuras y software como servicio y el empleo de arquitecturas de red de última generación, garantizan la inversión a futuro.

Según el IDC, el 70% de las empresas de América Latina se encuentra en una fase temprana de adopción de dichas estrategias y, para finales de 2017, uno de cada tres CEO de la región tendrá al data center en el centro de su estrategia corporativa. También existen modelos por seguir. Empresas como Codelco, en Chile o Banco Itaú, en Brasil, son claros ejemplos de liderazgo tecnológico que deben emularse y replicarse en toda la región.

Fuente: Revista ITNow